dijous, de setembre 02, 2010

Anna y las otras - Bardo Ediciones

Quien nunca haya sentido esa necesidad urgente, casi fisiológica, de venganza, es porque probablemente nunca le haya pasado nada muy, muy fuerte. El honor es una cosa de hombre-hombre, las y los que no lo somos, tenemos simplemente nuestra dignidad. No será la obligación/deber impulsada por algún código cultural/religioso/patriarcal que nos haga responder violentamente a la ofensa, sino la sed de venganza, una venganza pura y natural que nace directamente en las venas, sin pasar por los moldes de éticas o ideas.